
Su nombre se debe a la Reina Isabel II de España, que la mandó construir a mediados del siglo XIX. En frente de esta fortaleza, se encuentra el Castillo de San Felipe, que protege la entrada al puerto desde el otro lado de la boca.
En el año 1849 comenzaron los trabajos de la Fortaleza de Isabel II, construida sobre la península de La Mola, en el puerto de Mahón (Menorca),
con tres objetivos: defender el puerto, constituir la base de
operaciones de todo el Ejército de la isla y servir de reducto de
seguridad, en último término, a dicho Ejército.

La fortaleza nunca ha sido atacada.
Es el punto más oriental del territorio español.